El principio fundamental de los sensores de alta-precisión radica en convertir la cantidad medida en una señal eléctrica precisa, estable y confiable mediante un diseño preciso, procesos de fabricación avanzados, algoritmos complejos de procesamiento de señales y técnicas rigurosas de compensación de errores. Los aspectos clave para lograr una alta precisión incluyen: optimización de los principios básicos de detección, materiales de alto-rendimiento y estructuras de precisión, procesos de fabricación avanzados (como MEMS), circuitos electrónicos de bajo-ruido y alta-precisión, compensación de temperatura, no linealidad y linealización, calibración y estandarización, procesamiento de señales digitales y supresión y blindaje de interferencias. La idea central es comprender y cuantificar en profundidad todas las posibles fuentes de errores y eliminar o compensar activamente estos errores mediante el diseño colaborativo de hardware y software.
En el campo de la inspección y la fabricación de precisión, se utilizan sensores de alta-precisión para mediciones de topografía de superficie, dimensiones y desplazamiento de alta-precisión, como el sensor de contacto tipo bolígrafo-GT2-P12KL-para detección a nivel de micras.
En el campo del control y monitoreo de procesos, los sensores de alta-precisión se utilizan en entornos industriales hostiles, como las industrias química y energética, para un monitoreo altamente confiable de parámetros clave del proceso como presión, temperatura y caudal, como los sensores de presión de alta-precisión de la serie PX409 de OMEGA.

